• Imagen 1 Nuestro Carisma
    Los Capuchinos somos la rama más joven de los franciscanos, remontándonos a 1525…

El Espíritu de la Verdad


¡Felices Pascuas!

Dios nos ha salvado y nos ha llamado a una vocación santa por la gracia que nos ha sido dada desde la eternidad en Jesucristo. Esta gracia se ha manifestado ahora en la aparición de nuestro salvador, Jesucristo, que ha destruido la muerte y ha hecho irradiar la vida y la inmortalidad mediante el anuncio del Evangelio. 2Tim 1, 9-10


¡Hosanna!

 Así dice el Señor: Observen el derecho, actúen con rectitud,
pues ya llega mi salvación y va a manifestarse mi liberación. Is 56,1

Saben lo que les he hecho...

Robustezcan sus manos cansadas y sus rodillas vacilantes; caminen por un camino plano, para que el cojo ya no se tropiece, sino más bien, se alivie. Esfuércense por estar en paz con todos y por aquella santificación, sin la cual no es posible ver a Dios. Velen para que nadie se vea privado de la gracia de Dios, para que nadie sea como una planta amarga, que hace daño y envenena a los demás. (Hebreos 12, 12-15)

Todo tiene su Tiempo

Hay un tiempo señalado para todo,
y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo:
tiempo de nacer, y tiempo de morir;
tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar, y tiempo de curar;
tiempo de derribar, y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, y tiempo de reír;
tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar;
tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras;
tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo;
tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido;
tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
tiempo de rasgar, y tiempo de coser;
tiempo de callar, y tiempo de hablar;
tiempo de amar, y tiempo de odiar;
tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Eclesiastés 3, 1-8

Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.

Cristo Jesús, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo haciéndose semejante a los seres humanos. Filp 2, 6-7

Caminemos a la luz del Señor

Que el Señor os haga crecer y abundar 
en amor unos para con otros, y para con todos. 
                                              1Tes 3, 12
Ven, Señor, a visitarnos con tu paz,
para que nos alegremos delante de ti, de todo corazón.      
                                                                  Sal 105, 4-5; Is 38,3

De la virtud que ahuyenta al vicio

Donde hay caridad y sabiduría, allí no hay temor ni ignorancia.
Donde hay paciencia y humildad, allí no hay ira ni perturbación.
Donde hay pobreza con alegría, allí no hay codicia ni avaricia.
Donde hay quietud y meditación, allí no hay preocupación ni vagancia.
Donde está el temor de Dios para custodiar su atrio,
allí el enemigo no puede tener un lugar para entrar.
Donde hay misericordia y discreción, allí no hay superfluidad ni endurecimiento.
[Adm. Cap. XXVII: De la virtud que ahuyenta al vicio]

Santa Clara

Marcha con prudencia por el camino de la felicidad, no creyendo ni consintiendo a nadie que quiera apartarte de este propósito o que te ponga algún obstáculo en el camino para que no cumplas tus votos al Altísimo en aquella perfección a la que te ha llamado el Espíritu del Señor. [CtaCla2]

Ven, Espíritu Santo

 Pues si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos,
¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo 
a quienes se lo pidan!
Lc 11, 13

Feliz Pascua

Id pronto, y decid a sus discípulos que 
Él ha resucitado de entre los muertos; 
y he aquí, Él va delante de vosotros…
                                                        Mt 28, 7

Mira a tu rey, que viene a ti…

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sion por su Rey. 

Sal 149, 1-2

Unidos en Conversión

Todavía es tiempo, dice el Señor,
conviértanse a mí de todo corazón,
porque soy compasivo y misericordioso.

                Joel 2, 12-13

Un Niño nos ha Nacido

Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el señorío y será llamado: Consejero admirable, Dios poderoso, Padre sempiterno y Príncipe de la paz. (Isaías 9,6)

¡Velad, estad despiertos!

Unidos en la espera, supliquemos insistentemente diciendo:

Señor, acrecienta nuestro amor. 

Deus meus et omnia

Amemos a Dios y adorémoslo con corazón puro y mente pura,
porque él mismo, buscando esto sobre todas las cosas, dijo: 

Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad.

¡Gracias porque me pensaste!

Por mi vida, por mi muerte,
por mi bienaventuranza,
por ti mismo, por tu gloria
conocida y ensalzada... 

¡Gracias porque me pensaste!

¡Porque me creaste, gracias!

Ven Espíritu Creador


Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.

Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús



María, Tú que diste a luz a la LUZ,

Se nuestra consejera, medianera  y guía.

Papa Francisco


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